martes, 6 de diciembre de 2011

el viento no sabe leer


¡Corre, corre y no pares hasta llegar al final! 

Es posible que no encuentres nada y necesites dar la vuelta para darte cuenta de lo que has dejado pasar... todo eso ya no volverá, todo aquello que podría haber sido ya nunca podrá ser; así que sigue tu camino y no corras tanto, ve despacito y no olvides fijarte en los detalles, sonríe de vez en cuando y déjate mimar aun cuando creas que no lo necesitas... porque las caricias son como el viento, no saben leer y pasan por tu piel como sin querer detenerse; es entonces cuando todo vuelve a depender de ti.


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